miércoles, 25 de junio de 2025

Inti Raymi o Fiesta del Sol: una celebración milenaria para honrar al Inti y a la Pachamama


Este sábado 21 de junio de 2025 tuvimos el privilegio de participar en la celebración del Inti Raymi, o Fiesta del Sol, en el parque Sucre de la ciudad de Riobamba. El evento contó con la intervención de diversos grupos artísticos, organizaciones e instituciones. Fue una jornada llena de rituales sagrados, símbolos, ofrendas, música y danzas que expresan agradecimiento al Tayta Inti (Padre Sol) y a la Pachamama (Madre Tierra) por los frutos de la vida: las cosechas, la maduración de los alimentos, la fertilidad, la abundancia, la energía solar, la luz y el calor que nos acompaña día a día.

Desde nuestra espiritualidad, el sol es el elemento más vital para la existencia: sin él, no habría vida para los animales, las plantas, los microorganismos ni para la humanidad. Por eso lo honramos y manifestamos nuestra gratitud. El Inti Raymi no es simplemente una festividad más: es un acto profundo de reverencia hacia el sol y la tierra, una forma de mantener viva la conexión con el entorno natural y con la divinidad que se manifiesta en la Madre Tierra.

Esta celebración también fortalece los lazos familiares y comunitarios, y representa una forma de resistencia espiritual. A pesar de los intentos históricos por reemplazar nuestras tradiciones —como la imposición de la festividad de San Pedro y San Pablo— nuestras prácticas y lugares sagrados siguen vivos.

Nos encontramos en el tiempo de la cosecha y del solsticio de junio. En estos días, los pueblos originarios de Otavalo, Karanqui, Natabuela, Kayambi y otros, rinden homenaje con mayor fervor al Tayta Inti y a la Pachamama. Celebrar el Inti Raymi también nos llama a una transformación: a cambiar nuestras actitudes, a responder frente a la crisis planetaria y humanitaria. La Tierra clama contra el calentamiento global, la destrucción de la capa de ozono, la devastación de selvas y páramos, las guerras, la ambición y la avaricia de los grandes poderes económicos.

Ese es el verdadero sentido del Inti Raymi: un compromiso con la solidaridad, la paz y la resistencia ante las amenazas que ponen en riesgo la vida en nuestro planeta.

¡Kawsachun Inti Raymi! ¡Kawsachun Pachamama!

Texto: Carlos Aboya
Diseño de pg: Emilia Arias Luque 




                                                           

miércoles, 18 de junio de 2025

RIMANAKUY – Grito por la Madre Tierra


A 35 años del Levantamiento Indígena de 1990

El pasado miércoles 4 de junio de 2025, la Fundación Pachayachachik – Casa de las Memorias y la Fundación Pueblo Indio del Ecuador realizaron el Rimanakuy – Grito por la Madre Tierra, un espacio de conversación y memoria a 35 años del histórico Levantamiento Indígena de 1990.

Este levantamiento no fue un hecho aislado, sino la expresión de cinco siglos de lucha y resistencia de los pueblos indígenas del Ecuador. En el rimanakuy, se recordó el sentido profundo de aquella movilización, desde las voces y experiencias de tres figuras fundamentales del movimiento: Tayta Manuel Castro, Mama Blanca Chancosa y Tayta Alberto Ainaguano.

Durante el conversatorio, se compartieron reflexiones sobre el legado de esta lucha y su vigencia en la actualidad. El levantamiento de 1990 marcó un antes y un después en la historia del país, y sus objetivos siguen siendo los mismos que hoy movilizan a nuestras comunidades:

  • Resistencia y defensa de la Madre Tierra (Allpamanta, Kawsaymanta kishpirinkakama).

  • Recuperación de tierras y territorios ancestrales, a través de diversas formas organizativas y comunitarias.

  • Fortalecimiento de las organizaciones indígenas como espacios de decisión, autonomía y lucha.

  • Reconocimiento del movimiento indígena como una fuerza política y social transformadora.

  • Reconocimiento de los pueblos indígenas como nacionalidades con derechos colectivos.

  • Propuesta del Estado plurinacional e intercultural, como alternativa al modelo excluyente impuesto desde la creación del Estado ecuatoriano.

  • Rechazo a las industrias extractivas que amenazan la vida en la Amazonía.

  • Rechazo a la destrucción y contaminación del medio ambiente.

A pesar de las dificultades, el movimiento indígena ha mantenido su fuerza organizativa. La lucha por la tierra y la vida continúa, así como los procesos de formación, resistencia y reconstrucción comunitaria. En este camino han caído muchos dirigentes, hombres y mujeres que ofrendaron su vida por un futuro más justo.

Se recordó también que han pasado 17 años desde que la Constitución del Ecuador reconoció los 21 derechos colectivos. Estos derechos no fueron una concesión de ningún gobierno, sino el resultado de décadas de lucha organizada. Sirven para fortalecer nuestras autoridades comunitarias y garantizar nuestra autodeterminación. No obstante, muchos de estos derechos siguen sin aplicarse, debido al desconocimiento y a la falta de acción por parte de algunos sectores.

Tayta Manuel Castro hizo un llamado especial a las nuevas generaciones: conectarse con la historia de las luchas, con la realidad actual, con el legado que recibimos y que debemos continuar.

Desde nuestras memorias, nuestras espiritualidades y nuestros territorios, seguimos soñando y construyendo el cambio profundo del sistema estructural que históricamente nos ha excluido. Este rimanakuy no solo fue un acto de conmemoración, sino una reafirmación de vida, resistencia y lucha por la Madre Tierra.

¡Gracias por acompañarnos en este camino!

Texto: Taita Carlos Amboya 
Arte: Pablo Sanaguano 
Diseño de pág: Emilia Arias 









Runapa Samay Kausay: un encuentro con la espiritualidad ancestral

  Runapa Samay Kausay, conjuntamente con la Fundación Pachayachachik Casa de Memorias y la Unidad Educativa Adolfo Kolping de Chimborazo tie...